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domingo, 19 de abril de 2015

Los griegos son humanos, no cifras económicas

Hace un par de meses, cuando Grecia era portada de todos los periódicos y Tsipras el gran temor de la Eurozona, mostraba mi indignación ante la frialdad y la facilidad con la que muchas personas hablan sobre la crisis griega. Actualmente, la presión del FMI y la Troika sobre el país heleno sigue desgraciadamente a la orden del día, es por ello que quiero hacer un recordatorio de aquella crítica para volver a ser un poco más humanos y abandonar nuestro lado más "sistemático".


A veces abrir un periódico o escuchar hablar a ciertas personas es más doloroso que un buen puñetazo en la sien. Nos llena la boca decir con total soltura "hay que echar ya a los griegos de la UE, no producen nada" y yo me pregunto ¿Esa es excusa para dejar a 11 millones de personas navegar a la deriva? ¿En qué mundo vivimos si damos más importancia a los números que a las personas que están detrás de ellos? Parece mentira que vivamos en el siglo XXI, que reivindiquemos a gritos nuestras libertades y nos quejemos de la crisis de valores a la vez que desprestigiamos una nación de la que podemos aprender muchísimo de su cultura y sociedad.

El sistema económico, creado por y para el bienestar general, se está convirtiendo en nuestro opresor, causante del asfixie de pueblos enteros que ven como día a día, por poder pagar una deuda cuyos autores mejor no mencionemos, observan con impotencia cómo prestaciones tan básicas como el derecho a la sanidad o la educación están siendo aniquiladas. Y nosotros, los compatriotas europeos, vemos como solución echar a Grecia, que toda esa gente caiga en lo que podría ser un precipicio sin fin. ¿Nadie se da cuenta de que la deuda española es de un 97% del PIB? Harían falta AÑOS para pagar tal cuantía, años de recortes, años de empeoramiento de calidad de vida, y es oír a cualquier partido las palabras "reestructuración o condonación de la deuda" y echamos a temblar.

Somos HUMANOS no máquinas de producción y como tales debemos exigir que tanto la política como la economía luchen por unas prestaciones básicas y dignas dirigidas al ciudadano. No estamos al servicio de Merkel ni de los mercados, somos mucho más que eso. Valores como la humildad, la tolerancia, la humanidad, el respeto no tienen valor económico y son justo éstos los que debemos mostrar ahora más que nunca, arrimar el hombro a aquel que lo necesite porque mañana podemos estar nosotros en su lugar.

Con todo ello intento plasmar en palabras un grito de desesperación por recuperar todo lo que el sistema está erosionando sin prisa, pero sin pausa. Para hablar con criterio, empecemos a pensar un poco más en las personas y menos en los datos económicos, y esto lo dice un estudiante de economía.


Últimas noticias sobre Grecia:
http://www.libremercado.com/2015-04-15/varufakis-se-reunira-con-uno-de-los-mayores-expertos-en-reestructuraciones-de-deuda-1276545635/

Una introducción a mi yo

Si hay algo que verdaderamente me apasiona, es romper la rutina, cosa que hoy he cumplido adentrándome en el mundo bloguero. Tras varios meses rondándome la idea de crear una pequeña comunidad para canalizar todos mis pensamientos, experiencias y sucesos del día a día, llegué a la conclusión que no había mejor manera que con mi propio blog.

Medio economista frustrado, crítico en el ámbito socio-político e intento de trotamundos, resumen en pocas palabras aquello que me mueve a escribir y compartir cualquier vivencia, análisis personal u opinión que despierte la curiosidad por descubrir un poco más sobre mí, un pequeño hombre insignificante en este inmenso mundo pero con grandes ideas gestándose que espero lleguen a muchos lectores.


¿Y por qué un 16 de abril de 2015 me decidí a abrir este rinconcito en la gran red? La razón principal ha sido una simple charla, corta pero intensa, llena de motivación y fuerza para gritar al universo por qué luchamos y qué queremos conseguir. Y es que la felicidad se resume en esos momentos, en las conversaciones que hacen perder la noción del tiempo y te empujan a seguir un sueño, las canciones que desbordan tu interior de motivación y ganas de plasmar tus sentimientos en el papel, las profundas discusiones entre cervezas de imposibles conclusiones concretas, las reflexiones que nublan la vista y te trasladan a la exclusiva dimensión de la que solo tú tienes la llave, etcétera.


Por ello en mi primer post me gustaría agradecer a Gay de Liébana su pasión transmitida durante uno de esos discursos que sabes de antemano serán difíciles (por no decir imposibles) de olvidar. El gran economista de reconocimiento internacional, tras una visión realista y un tanto pesimista de la situación española actual, no pudo concluir de mejor manera que alentando a la juventud a que alzase la voz ante las injusticias acometidas... ¿y que mejor plataforma que nuestro aliado y a la vez enemigo Internet?


Dicho esto y sin mas rodeos, desearía despertar el interés de todas esas personas que, al igual que yo, se sienten a veces incomprendidas, ansiosas por ser escuchadas o simplemente quieran sacar provecho de ese gran don humano llamado comunicación, mostrando toda su creatividad y poder de crítica incalculable y juntos aportar nuestro granito de arena, quizá al cabo de los años, el germen de una gran montaña.